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30 Octubre 2009

Amalgama de mercurio, 183 años de Iatrogenia

Pareciera que los odontólogos del mundo sufrieran de hipnotismo colectivo, desde hace 182 años vienen defendiendo, a capa y espada, un material de uso común en odontología que es nocivo para la salud, siguiéndole la corriente a asociaciones odontológicas mundialmente reconocidas, propietarias de patentes de amalgamas. Lo más asombroso y grave es que las sociedades científicas y universitarias se han habituado a escuchar y leer los resultados de investigaciones tan contundentes sobre las funestas consecuencias del uso de amalgamas de mercurio en boca. Se ha llegado incluso a considerar tales investigaciones como mentirosas y el uso de amalgamas como cosa normal. No se observa reacción alguna, existe un letargo colectivo, una especie de parálisis social. Esto nos demuestra que existe un poder que controla a los seres humanos y los lleva a aceptar la amalgama dental como algo por lo cual no vale la pena preocuparse. Los gobiernos están vacíos de conciencia como una computadora. Cuentan las miles de personas que se enferman por múltiples patologías y también cuentan la deliciosa renta de millones de dólares producidos por la industria de las amalgamas dentales.

La intoxicación crónica del mercurio de las amalgamas dentales o micromercurialismo produce entre otros síntomas: Poca vitalidad, irritabilidad, dolor de cabeza, mareos, temblores, molestias intestinales, pérdida de memoria, insomnio, debilidad muscular, dolores de espalda, de mandíbula, paradontosis, alergias, nerviosismo, depresión, perturbaciones de coordinación, parálisis, perturbaciones de vista y de oído, defensas bajas frente a infecciones, arritmia, anemia, etc...
Síntomas de enfermedades que hoy en día siguen siendo interpretados como psicosomáticos - y esto después de tantos años de experiencia con amalgama de mercurio. El mercurio de las amalgamas dentales es teratogénico o sea, que produce alteraciones en el DNA y por consiguiente enfermedades hereditarias (Autismo, Síndrome de Dawn, por ejemplo).

La polémica sobre el uso de la amalgama dental como obturación para los molares cariados es continua, unos críticos calificamos el uso globalizado del relleno mercurial, en el ser humano, de delito grave contra la humanidad, y dejamos valer los reparos y los síndromes de intoxicación muchas veces descritos, que hemos comprobado decenas de veces en nuestros pacientes. El Instituto Federal de Medicamentos de Alemania afirma ahora que: "la amalgama contribuye censurablemente a la contaminación del hombre". Desde el 1 de julio de 1995 limita el uso de la misma durante el embarazo y el período de lactancia. Todavía no se ha llegado a una prohibición total. No es extraño, porque la amalgama es un tema político-económico: pues el 95% de la población alemana tiene amalgamas en la boca. Un saneamiento general de los dientes costaría miles de millones de euros. Eso mismo ocurre en todos los países del resto del mundo, incluido Colombia, donde impera la posición dominante de las entidades que prestan los servicios de salud (EPSS y EPS), a las cuales no les convendría otro cambio en la Ley 100 del 93...
No obstante, en Japón se han cambiado a obturaciones de resina de fotocurado desde el año 1982. En la Ex-URSS la amalgama está prohibida desde 1975 y Suecia abandonó el uso de amalgama en 1996.
En España la Seguridad Social no incluye los servicios de odontología, no es comprensible que se siga utilizando este tipo de obturación, tomando en cuenta que los gastos por enfermedades ocasionadas por intoxicación de mercurio SI los tiene que afrontar, como ocurre en Colombia, donde es el material de obturación que establece el POS para las EPS contributivas y subsidiadas que también usan miles de odontólogos particulares, porque "es más resistente, más fácil de colocar, más barato" y está autorizado por el Ministerio de la Protección Social y el INVIMA.
Desde junio de 2008, la Corte Suprema de los EEUU obligó a la FDA a publicar una advertencia en su página web alrededor del daño potencial que podría producir el mercurio de las amalgamas dentales en niños y embarazadas.

Desde que se obturan los molares agujereados por caries con amalgamas (1826), hay diferencias sobre el material mercurial. En 1833 se efectuó la "primera guerra de la amalgama" en EE.UU., aparecieron enfermedades desconocidas y pocos años después se volvió a prohibir. Odontólogos que después de la prohibición continuaron utilizándola, perdieron su licencia. La prohibición duró poco tiempo. Bajo la presión de la industria dental quedó anulada en 1860 y de pronto la amalgama fue considerada un material de obturación valioso, porque era barato y fácil de elaborar, no obstante aumentaron las intoxicaciones de mercurio, informes sobre este tema fueron desmentidos e ignorados. La nueva enfermedad se llamó "neurastenia" y se consideró de origen "psicosomático".
Mientras tanto, la amalgama comenzó su marcha triunfal por Europa, pero su efecto perjudicial para la salud tampoco fue inadvertido aquí, en Alemania estalló en 1926 la "segunda guerra de la amalgama", el reconocido profesor de química Dr. Alfred Stock, director del Instituto Max-Planck de Berlín, demostró con varios experimentos, que el mercurio sale de las obturaciones de amalgama en forma de vapor y es almacenado en el organismo y dijo: "No hay ninguna duda que muchos síntomas, entre ellos: fatiga, depresión, irritabilidad, vértigo, amnesia, inflamación bucal, diarrea, inapetencia, catarros crónicos (inflamación de las mucosas) son muchas veces ocasionados por el mercurio al que el cuerpo está expuesto por sus obturaciones de amalgama, en cantidades pequeñas, pero continuas. Los médicos deben prestar seria atención a este hecho. Entonces, probablemente se comprueba que el uso globalizado de la amalgama como obturación dental ha sido un delito grave contra la humanidad".
Hoy en día la amalgama es la obturación más utilizada en el mundo, solo en Alemania se realizan unos 40 millones de obturaciones de amalgama cada año. Esto corresponde a un consumo de mercurio de más de 20 toneladas, que retorna a la naturaleza algún día. El toxicólogo muniquense Dr. Max Daunderer explica: "Como más amalgama se utiliza, más frecuentes serán las contaminaciones básicas por alimentos". No en vano los odontólogos tenemos que botar los desechos de la amalgama en recipientes especiales como se hace en Colombia para no contaminar el medio ambiente, pero sí se puede contaminar el ambiente interno del ser humano con autorización del Ministerio de la Protección Social mediante su uso en boca.

Daunderer, el crítico más mordaz, calmó durante casi dos décadas a los odontólogos respecto a los efectos dañinos de la amalgama hasta que "encontramos una niña de 10 años en coma y como única causa de su intoxicación crónica de mercurio cinco empastes de amalgama". Desde entonces Daunderer demostró intoxicaciones en más de 10.000 pacientes. "Estamos sorprendidos de los daños provocados por la intoxicación crónica, probablemente mueren solo en Alemania miles de personas bajo los signos de un infarto de corazón o de un ataque de apoplejía como consecuencia de la amalgama dental". En Buenas Manos, El Arte de Curar tenemos decenas de testimonios de personas que han mejorado o curado de sus enfermedades al eliminarles las amalgamas dentales y Quelar el mercurio residual.

Los autores de libros de materiales dentales han nombrado este material engañosamente como amalgama de plata, siendo que el contenido de la misma no llega a un 30%. En la composición de la amalgama rara vez se menciona su alto contenido de mercurio, como ocultándolo para que no se cuestione su uso. El relleno de amalgama gris-metálico se elabora mezclando mercurio líquido (43-50%) con un polvo compuesto casi siempre de estaño (15.1-30.2%), cobre (10.6-30%), paladio, indio, cinc (0.0-0.9%) y plata (40-69%). Las amalgamas convencionales con gamma-2 contenían en su polvo adicionalmente un 3% de cobre. En las amalgamas nuevas, libres de gamma-2, se redujo el cobre adicional al 1,5% o se eliminó totalmente, además tienen vestigios de Cerio, Europio, Galio, Gadolinio, Indio, Iridio, Paladio, Platino y Titanio. En todo caso queda en la obturación un 50% de mercurio y según los conocimientos científicos las amalgamas sin gamma-2 permiten mayor evaporación del mercurio. Hay que anotar que la más grande defensora de la amalgama dental sin gamma-2 es la Asociación Dental Americana (ADA) de los Estados Unidos, dueña de la patente de la amalgama dental, sin gamma 2, más vendida en el mundo.

Siete obturaciones de amalgama contienen unos 2 gramos de mercurio puro, en Alemania la media son 12 obturaciones por persona (3 a 4 gramos.), solo un gramo de mercurio conduciría a la muerte por inyección directa. Soportamos esta gran cantidad de mercurio porque en primer lugar, existe en su forma metálica, que relativamente es poco tóxica y en segundo lugar, porque se disuelve y es absorbido por el cuerpo muy lentamente. A solo 200 C el mercurio genera vapores altamente tóxicos. Al existir en la boca temperaturas entre 40 y 600 C, a veces continuamente, se libera vapor de mercurio y es absorbido por el organismo. Esta liberación de mercurio aumenta al masticar, por el uso de pastas dentales con flúor, comidas y bebidas calientes o ácidas, fumar y masticar chiclets. Investigadores de la Universidad de Erlangen (Alemania) descubrieron que al masticar chiclets el contenido de mercurio en la saliva sobrepasa el valor máximo autorizado de mercurio en agua potable por el factor 190. Pero no solo el mercurio, también los demás componentes de la amalgama contaminan el organismo.
Pero el problema principal sigue siendo el mercurio. Así, cada persona ingiere anualmente unos 560 mg de mercurio a través de sus obturaciones y según la Ley de Arndt-Shulz, con dosis pequeñas, pero prolongadas, se sufre la misma gravedad de intoxicación que con intoxicaciones agudas o en corto plazo y no importa el número de obturaciones, basta una sola para desencadenar la intoxicación.

Desde la cavidad bucal los vapores de mercurio llegan a la circulación sanguínea (vía sublingual) y a través de los nervios directamente al cerebro, lo mismo ocurre a nivel nasal.
Los vapores se absorben parcialmente a través de las vías respiratorias, así pasan también a la circulación sanguínea, dónde se transforma una parte del vapor de mercurio que se oxida a iones de mercurio, una forma de mercurio aún más tóxica que el vapor. Puesto que órganos como el hígado, la vesícula biliar, el bazo, el corazón, la vejiga, y el riñón trabajan como un filtro sanguíneo, es aquí dónde se almacena principalmente el metal tóxico.
Cuando masticamos se desprenden partículas de amalgama en su forma metálica todavía inocua y se las traga, la flora intestinal natural transforma estas partículas y el vapor de mercurio en la forma más peligrosa del metal: mercurio metílico. Este proceso se llama metilación, numerosos experimentos y estudios confirman este proceso, aún así es desmentido por muchos odontólogos y médicos que ignoran lo que esta pasando o lo saben pero no pueden hacer nada para evitarlo. Desde el intestino pasa el mercurio metílico a la circulación sanguínea y finalmente a los órganos.
El metal se difunde a través de las encías, la pulpa dentaria, las raíces dentales y la mandíbula hasta el sistema nervioso central y al cerebro.

Al principio el cuerpo intenta acabar con el mercurio, si sus anticuerpos no están ya destruidos por otros tóxicos ambientales. La gente que posee un alto nivel de selenio es capaz de soportar el ataque continuo del mercurio durante más tiempo. Científicos suecos descubrieron que un alto nivel de selenio acelera la excreción natural del mercurio. En primer lugar, el selenio contrarresta al mercurio como un elemento de enzima, en segundo lugar forma con el metal tóxico una combinación no tóxica, de esta forma queda desactivado no solo el mercurio sino también el selenio. La consecuencia es que el nivel de selenio baja y el mercurio puede desarrollar su acción en el cuerpo cada vez más. Numerosos estudios confirman que el mercurio perjudica y bloquea determinadas hormonas, receptores y enzimas. Así se perturba principalmente el metabolismo en el cerebro, los nervios, las proteínas, las grasas, los hidratos de carbono y las vitaminas. Esto se refleja en múltiples enfermedades que el médico convencional normalmente no se puede explicar, pues en la formación de los médicos las intoxicaciones mercuriales apenas tienen importancia.
El mercurio se acumula en los epitelios tubulares de los riñones, se fija en los grupos sulfidrilos (SH) de las moléculas de glutatión y metalotioneína, que existen en alta concentración allí. La toxicidad celular del mercurio se manifiesta además por un bloqueo de los sistemas enzimáticos vitales y generalmente se acumula en hígado, riñón, bazo, cerebro, músculos y articulaciones.
En Buenas Manos, El Arte de Curar, ha comprobado que el mercurio también ataca a todo el sistema inmunitario dejándolo como si tuviera SIDA, así que hongos (p.ej. cándida), virus y bacterias pueden extenderse muy fácilmente, la consecuencia: aún más enfermedades. El mercurio de las amalgamas dentales tiene un efecto negativo sobre el sistema linfático y sobre todas las mucosas de la región cefálica y de la garganta. Puesto que el mecanismo natural de desintoxicación esta paralizado, no se pueden excretar otras sustancias nocivas de nuestro entorno que absorbemos involuntariamente cada día (Acetona, alcohol isopropílico, arsénico, barniz de madera, diclorometano, formaldehido, plomo, cadmio) y se almacenan en el cuerpo.
Daunderer anota los síntomas principales de la intoxicación crónica de mercurio: Insomnio, debilidad muscular, dolores de espalda, de mandíbula, perturbaciones de vista y de oído, defensas bajas frente a infecciones, arritmia, anemia, paradontosis, alergias, nerviosismo, poca vitalidad, irritabilidad, dolor de cabeza, mareos, temblores, molestias intestinales, pérdida de memoria, depresión, perturbaciones de coordinación, parálisis, etc...
Síntomas de enfermedades que hoy en día siguen siendo interpretados como psicosomáticos - y esto después de 182 años de experiencia con amalgama de mercurio. En Buenas Manos, El Arte de Curar ha encontrado que el mercurio de las amalgamas dentales en mujeres embarazadas puede afectar al feto (atraviesa la barrera placentaria) y ese mercurio acumulado en el organismo de la madre lactante también pasa al bebé en el proceso de amamantamiento. Es por ello que las parejas que desean tener bebés sanos deben eliminar de su boca las obturaciones de amalgamas de mercurio y hacerse el respectivo tratamiento para eliminarlo de su organismo antes de concebir un hijo, para evitar el riesgo de tener un hijo enfermo.

¿Cómo se puede curar? En Buenas Manos, El Arte de Curar, hemos encontrado que después de la limpieza profunda del hígado, la eliminación de las amalgamas y posterior detoxicación, las enfermedades mejoran, en la mayoría de los casos dramáticamente o incluso desaparecen. Niños o bebés con síntomas mercuriales han mejorado notablemente. Estos éxitos muchas veces espectaculares de unas enfermedades "no curables" los confirman unos "grupos de defensa propia", que atienden en Alemania a entre 50.000 y 60.000 pacientes, que hasta ahora forman el mayor grupo de pacientes afectados. "A unas cincuenta oficinas de información acuden a diario más de cien afectados, que sufren enfermedades 'no investigadas' y son tratados muchas veces con medicamentos como antibióticos o psicofármacos por la medicina convencional", explica Manfred Klewers de la iniciativa de pacientes afectados por la amalgama en Baja Sajonia. "En el 90% de los casos conseguimos una mejora notable o la cura". Y a veces suena como magia: Así se curó de esclerosis múltiple en la fase inicial. "Allí dónde ya se han producido daños orgánicos, poco se puede hacer. En todo caso disminuyen los dolores".
Dr. Max Daunderer: "La intoxicación crónica de amalgama es seguramente también una causa frecuente de la infertilidad. Por lo menos varias mujeres infértiles quedaron al fin embarazadas después de haberles eliminado sus obturaciones de amalgama".
En Alemania mueren cada año unos 1500 bebés por la muerte súbita infantil (SID=Sudden Infantil Death). Nuevas investigaciones en Suecia informan de depósitos altos de mercurio en el cerebro por las amalgamas de la madre. Daunderer: "Hay que sospechar que la amalgama es un factor de la SID".
Aparentemente, la amalgama también esta entre los factores que causan las alergias, un nuevo estudio del Instituto de Medicina Naturalista en Marburg demuestra en 332 jóvenes un aumento notable de alergias (erupciones, acné, alergia alimentaría, bronquitis crónica) y otras enfermedades crónicas en concordancia con el aumento de amalgamas en boca". "En el futuro se pueden atribuir varias enfermedades más a la intoxicación crónica de amalgama de forma demostrable" continua el toxicólogo Daunderer, "porque hemos podido tratar con la terapia antiamalgama una serie de enfermedades serias y raras para las que no se conocía forma de curarlas.

Entre la colocación de la obturación de amalgama y la intoxicación pasan frecuentemente muchos años, hay personas a las que les afecta más que a otras y a algunos parece ser que no les afecta nada. Esto depende principalmente de la buena función del sistema inmunitario, del mecanismo de detoxicación hepático, de la forma de vida, alimentación y grado de contaminación del ambiente.
La mayoría de las personas sufre tarde o temprano un desequilibrio a consecuencia de las cantidades continuas de vapores de mercurio (micromercurialismo), se sienten cansados y agotados y de vez en cuando tienen dolor de cabeza, pero se acostumbran a eso y a lo mejor se culpa a la edad, cada vez falla más la memoria, el médico de cabecera diagnosticará algún día una enfermedad del hígado o de la bilis - el tratamiento solo se hace de forma sintomática, de pronto aparecen alergias o dolores en las articulaciones. ¿Y quien se imagina que la culpa la puede tener el mercurio de las amalgamas dentales?
Se debe sospechar una intoxicación prácticamente en todos los pacientes que son resistentes a los tratamientos médicos, ni siquiera hace falta que lleven obturaciones de amalgama ellos mismos, a lo mejor tienen una intoxicación por las obturaciones de la madre (como consecuencia del paso del metilmercurio a través de la placenta se pueden encontrar en los fetos concentraciones hasta 30 veces superiores a las de la madre) , o los dientes fueron saneados hace algunos años pero el mercurio se encuentra todavía en el cuerpo, ya que este demora entre 20 y 80 años para salir de el, si no es quelado o expulsado con ayuda.

Pruebas de intoxicación por el mercurio de las amalgamas dentales
Prueba del chiclets: Para demostrar que se desprende mercurio de las obturaciones de amalgama que se encuentran en boca. Antes de hacer la prueba se guarda un poco de saliva. Luego se mastica de forma intensiva durante unos diez minutos un chiclets sin azúcar, posteriormente se analiza en un laboratorio la saliva respecto a su nivel de mercurio. Según un estudio de la Universidad de Tübingen publicado en mayo 1996, de los 17.000 portadores de amalgama analizados dos de cada tres tenía en su saliva niveles de mercurio demasiado altos y según los médicos, perjudiciales para la salud.
Prueba DMPS: (Dimercapto-propansulfonato) es una sal sulfúrica a la que se adhiere el mercurio en la sangre. A través de la orina y la defecación se excretan los tóxicos. Daunderer analiza la orina espontánea entre 45 y 60 minutos después de la inyección de DMPS en búsquedas de mercurio y otros metales, de esta forma puede deducir la gravedad de la intoxicación, el Instituto Federal de Medicamentos de Alemania (BfArM) recomienda la prueba en la orina almacenada en las últimas 24 horas. Para Daunderer significa esto una falsificación de la prueba, como el DMPS solamente tiene efecto entre 2 o 4 horas, el método de 24 horas diluiría la orina tóxica con orina limpia.
Electro-acupuntura según Voll (prueba EAV): Esta prueba no mide el mercurio que excreta el cuerpo sino la contaminación del cuerpo, si se realiza la prueba con exactitud se pueden conseguir resultados fiables con EAV. No solo el nivel de intoxicación se puede medir sino también que órganos están especialmente afectados o dañados. En Alemania existen unos 2000 médicos clásicos y naturalistas que emplean EAV, entre ellos también odontólogos.
Prueba de metales pesados: Este método existe desde hace pocos años. Con ella el médico puede diagnosticar de forma rápida y sencilla el grado de la intoxicación con una prueba de orina.
Prueba biokinética o de biorresonancia: En Buenas Manos, El Arte de Curar, con la ayuda de un termómetro de mercurio comprobamos la contaminación del organismo con esta técnica. Se puede por medio de esta prueba, bastante exacta, determinar la contaminación de cada órgano del cuerpo, incluyendo el cerebro, como se hace con la EAV, tomando como referencia los pares biomagnéticos del Dr. Isaac Goiz Durán. También es útil para determinar la intoxicación por diferentes metales en boca (oro, cromo-níquel, platino, paladio, etc.) y por otros metales pesados o sustancias tóxicas como el aluminio, el plomo, glutamato monosódico, benzoato de sodio, organofosforados, etc.
Radiografía: Debajo de las obturaciones de amalgama se forman muchas veces depósitos de mercurio, con una radiografía "blanda" un odontólogo experto puede localizar estos depósitos.
Análisis del tejido con una tomografía: Con una tomografía se puede descubrir si el tejido está contaminado por metales pesados. En los portadores de amalgama suelen ser la corteza cerebral, la hipófisis y la mandíbula.
Determinación de mercurio y otros metales pesados en cabello: En la espectroscopia de masas, la muestra de cabello se somete al vacío, se vaporiza, se ioniza y se le suministra energía extra, con lo que se logran fragmentar las moléculas individuales. Los fragmentos moleculares se clasifican según su masa respectiva mediante campos magnéticos y eléctricos en un analizador de masas. La forma espectral, o espectro de masas, constituye la huella dactilar de la molécula, pues las moléculas orgánicas presentan modelos de fragmentación exclusivos. La espectroscopia de fluorescencia de Rx resulta adecuada para el análisis cualitativo y cuantitativo de elementos metálicos; estos elementos emiten Rx a energías características al ser bombardeados por una fuente de alta energía de Rx. En la espectrofotometría de emisión y absorción atómica se calienta la muestra a alta temperatura y se descompone en átomos e iones que absorben o emiten radiación visible o ultravioleta, con niveles de energía característicos de los elementos implicados.

Cómo eliminar el mercurio de las amalgamas? : El primer paso después de comprobar la intoxicación es eliminar el mercurio de la boca, En Buenas Manos, El Arte de Curar, tenemos la experiencia en la eliminación biológica de la amalgama. No de deben eliminar todas las obturaciones de una vez, sino poco a poco, aunque puede hacerse de una vez con la debida preparación de la persona, pues al taladrar sale vapor de mercurio que contamina al organismo, adicionalmente hay que proteger al paciente con un dique de goma que se introduce en la boca con el fin de retener el vapor y evitar que se trague el polvo residual de amalgama, además suministrar aire adicional mediante una mascarilla especial, como las que se usan para aplicar gas hilarante y colocar cerca de la boca un potente extractor de aire que arrastre lejos los vapores contaminantes. De forma preventiva el Dr. Daunderer recomienda tomar unas dos horas antes de la cita unas cápsulas DMPS o DMSA.

En Buenas Manos, El Arte de Curar, recomienda cada cita tomar 2 gramos de vit C por la mañana y por la noche, mientras se quitan las amalgamas, nosotros preparamos una vitamina C con miel de abejas superespecial; Selenio (100 µg), que atrapa el mercurio circulante en sangre y lo desactiva; aminoácidos esenciales (presentes en el suero dulce del espiche de queso) y agua de mar que tiene un alto poder destoxicante. Se debe taladrar con una pieza de mano bien refrigerada y después de la intervención el paciente debe beber mucha agua, carbón activado y un litro de yogurth natural, lo cual facilita la eliminación de los tóxicos. Después de la eliminación de las amalgamas es importante que no se inserte directamente oro. Esto dificulta la eliminación completa del mercurio de la mandíbula. Recomendamos una obturación provisional de cemento de eugenolato, fosfato de zinc o ionómero de vidrio.
Terapia de detoxicación o quelación del mercurio de las amalgamas y otros metales pesados: Una vez eliminadas las obturaciones de amalgama empieza la detoxicación, esto es importante pues el mercurio se excreta lentamente de los órganos. Del cerebro se elimina la mitad después de 20 años, de la mandíbula después de 80 años.  La terapia de detoxicación que hace En Buenas Manos, El Arte de Curar, es diseñada en forma individual para cada paciente. Los odontólogos que realizan la E.A.V. tienen la ventaja que pueden chequear de forma sencilla y detallada qué medicamentos y en qué dosificación son adecuados para el paciente, lo mismo los que usamos el examen biokinestésico de los pares biomagnéticos o bioresonancia.
La opinión de los odontólogos respecto a los diversos métodos de detoxicación no es igual, pero hay varios caminos para llegar al destino final: Las sustancias DMPS y DMSA que movilizan de forma rápida y eficaz el mercurio en el cuerpo, lo absorben y eliminan del cuerpo. Según el grado de intoxicación hay que repetir el tratamiento. Su inconveniente: No son libres de efectos secundarios y por eso muy discutido entre nosotros
Oligoelementos como el cinc y el selenio, son partículas naturales del organismo y sirven entre otras cosas para la detoxicación natural del cuerpo pero como son "consumidos" por los tóxicos hay que restablecer su equilibrio, esto se debe hacer bajo la supervisión de un odontólogo experto.
En Buenas Manos, El Arte de Curar, empleamos medicamentos naturales que estimulan las defensas del organismo para eliminar los tóxicos de forma biológica: EDTA al 5% oral, I.V. o rectal ; Pediluvios con agua caliente o con corrientes eléctricas suaves y EDTA al 5% o sal marina con ajo; una combinación de tinturas madres espagíricas de plantas como: melissa officinalis, allium sativum, rheum palmatum, schefflera morototoni, nasturtium officinale; metales como amalgama y aluminum coloidal homeopatizados, un litro de miel de abejas y 200 gr. de ácido ascórbico ayudan a sacar el mercurio y el aluminio de todo el organismo con una quelación natural, complementándose con agua de mar pura (tiene todos los elementos de la Tabla Periódica) que tiene un alto poder detoxicante. Durante la terapia se debe evitar el consumo de café, cigarrillo y alcohol al mermar estos la eficacia de los medicamentos homeopáticos. Consumir Selenio (100µg); Betacaroteno (20 mg), vit E (100 mg), vit A (3.000 U.I.), Complejo B, Calcio, Biotina, Coenzima Q10 y algunos aminoácidos esenciales.
El medicamento "CH-7" (Schiele & Heil) primero disuelve los metales en el cuerpo mediante minerales homeopáticamente diluidos y luego los adsorbe para excretar los tóxicos, este medicamento se encuentra a la venta desde hace poco tiempo.
En Suecia, principalmente, se emplea la proteína corporal glutatión para la desintoxicación. En Alemania este método es todavía bastante desconocido.

En cada detoxicación se deben tratar también los emuntorios (hígado, bilis, intestino, riñón, piel) para su respaldo. La detoxicación orgánica profunda que promueve En Buenas Manos, El Arte de Curar y la Dra. Hulda Clark (www.drclark.net) realizada varias veces es ideal, antes y después de quitar las amalgamas. Igual de importante es fortalecer el sistema inmunitario y defensivo. Esto se hace con vitaminas, minerales, enzimas y Factores de Transferencia de En Buenas Manos, El Arte de Curar. Una forma de vida sana y una alimentación correcta apoyan la recuperación: alimentos de cultivo ecológico para minimizar la contaminación de residuos, dieta cruda, a ser posible ni azúcar, ni café, ni alcohol. Poco estrés y mucho aire fresco son igualmente recomendables como sudar en el sauna o por hacer ejercicio e ingerir agua de mar pura.
La duración de la terapia varia, días, semanas o meses, según el grado de intoxicación. A veces, enfermedades sucesivas ralentizan la convalecencia como p.ej.: hongos en el intestino. Estas enfermedades se deben tratar asimismo, porque pueden causar una serie de síntomas a su vez. En resumen, tenemos decenas de testimonios de pacientes que se han mejorado de sus dolencias al eliminarles las obturaciones de amalgama de mercurio y hacerles quelación biológica del mercurio y otros metales acumulados en su organismo.

Desde el 1 de enero de 2008, Noruega ha prohibido usar mercurio en las amalgamas dentales, en los aparatos de medición como termómetros y barómetros y en general en todos los productos que cuenten con una alternativa viable sin mercurio.
El ministro noruego de Medio Ambiente, Erik Solheim, aseguró que la razón de la prohibición se debe al riesgo que el mercurio supone para el medio ambiente ya que es "uno de los contaminantes más peligrosos".
En Suecia, desde que en 1999 la sanidad pública dejó de reembolsar las amalgamas dentales, éstas ya sólo suponen el 2-5% de todos los empastes.
Los dentistas de Dinamarca tampoco podrán utilizar este material a partir del 1 de abril de 2008.
Esta prohibición supone que las amalgamas dentales ya no son necesarias y que las alternativas sin mercurio a partir de composites plásticos o de cerámica son perfectamente viables.

Después de 10 años de 'batalla legal', el lunes 2.6.08, se ha producido una SENTENCIA HISTÓRICA en Estados Unidos, por la cual la FDA (digamos que el Ministerio de Sanidad y Consumo/Alimentación de USA) debe clasificar las obturaciones dentales de amalgama como un material potencialmente peligroso y ha tenido que cambiar el contenido de su página web, en la que, al menos, ahora ya se dice: "Los empastes dentales de amalgama contienen mercurio, lo cual puede tener efectos neurotóxicos en los sistemas nerviosos de niños y fetos. Las embarazadas y las personas que puedan tener características que las puedan hacer más sensibles a la exposición al mercurio, lo que incluye personas con elevados niveles de carga biológica mercurial, no deben evitar buscar atención bucodental, sino que deben discutir alternativas con su profesional de la salud" http://www.fda.gov/cdrh/consumer/amalgams.html

En la página web: www.mercuriados.org  asociación de españoles afectados por el mercurio de las amalgamas dentales,  tambien se puede encontrar mucha información y pruebas científicas de que el mercurio de las amalgamas dentales ha sido durante decenas de años una falacia que ha llevado a la humanidad a estar en el estado de salud en que se encuentra hoy en día.


DR RUBÉN DARÍO DIAZGRANADOS GARCÍA
Las Gaviotas, M 5 - L 1 - 3ª Etapa, 2º piso, esquina.
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