DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO
Por Rubén D. Diazgranados García
Odontólogo Holístico
La ciencia al servicio del deporte de alto rendimiento ha encontrado nuevos materiales para disminuir la resistencia al avance de los competidores, mejorado la técnica en los movimientos, para aprovechar al máximo el desplazamiento sobre una superficie, con menos desgaste físico; diseñado aparatos que ofrezcan menos resistencia al viento o al agua, fabricado bebidas "rehidratantes" que restauren los líquidos, calorías y oligoelementos perdidas por el esfuerzo físico y formulado dietas especiales para nutrir mejor a estos deportistas.
El diseño de telas que se pegan al cuerpo como una segunda piel, permite a los nadadores, corredores o ciclistas disminuir la resistencia al agua o al aire, respectivamente. La mejora en la entrada al agua de los brazos y el adecuado movimiento de las piernas, favorece un mejor desplazamiento de los nadadores, por ejemplo. El diseño aerodinámico de patines, bicicletas y demás aditamentos que se requieren para la práctica deportiva logran que los competidores ganen fracciones de segundo, que pueden representar una medalla de oro. El mercado de las bebidas "rehidratantes" busca la reposición de carbohidratos, minerales y líquidos perdidos que a diferencia del agua, "restablecen" la homeostasis o el equilibrio, en el organismo.
En ese mismo sentido deportólogos de otras latitudes han encontrado en la medicina biológica (medicina tradicional china, terapia neural, homotoxicología, homeopatía, talasoterapia, oligoterapia, dietoterapia, shiatsu, biomagnetismo, masoterapia, acupuntura, etc...) un apoyo invaluable para conseguir un objetivo concreto en el deporte: que sus pupilos sean ganadores, de los cual existen cientos de ejemplos por el mundo, uno de los más importantes: Armstron que le peleó la batalla a un cáncer y luego ganó 7 Vueltas a Francia.
La sola detoxicación y desparasitación de órganos como el hígado, vesícula biliar, sistema linfático, riñones, bazo, piel, colon y pulmones le permite al deportista preparar su organismo para la batalla y que en medio de ella, se enferme menos, produzca más, se recupere más rápido y esté listo más pronto para otra prueba, pero sobre todo, se disipan riesgos de muertes súbitas antes, durante o después de una competición.
La eliminación de las amalgamas dentales que generan dañinos vapores de mercurio y producen decenas de síntomas inexplicables y la quelación del mismo; la solución adecuada de los problemas de salud oral, disminuyen las probabilidades de afectar la salud general del deportista, por ejemplo: La cordales inferiores o una enfermedad periodontal mal manejada, pueden afectar al corazón y producir un ataque cardíaco durante una competición, porque el estafilococo dorado, que se refugia en los dientes, también tiene su nicho de reproducción y vida en las válvulas cardíacas. El cuidado oral con cremas dentales y enjuagues bucales que por su composición química produzcan daño en hígado, sistema nervioso, sistema linfático, sistema reproductivo, muscular y óseo no beneficia a los deportistas de alto rendimiento en ninguna forma.
Una adecuada hidratación natural con talasoterapia, ingiriendo 50 c.c. de agua de mar pura cinco veces al día durante los entrenamientos, 50 c.c. antes de la competencia, 50 c.c. durante la prueba y 50 c.c. después, garantiza una mejor homeostasis, ya que las bebidas "rehidratantes" industrializadas contienen: colorantes, saborizantes y edulcorantes artificiales o azúcar refinada que son, absolutamente comprobado, dañinos para la salud, incluida el agua embotellada, que, debe ser ozonizada o magnetizada, antes de consumirse, por el contenido de alcohol isopropílico y otros solventes que generan toxicidad hepática y favorecen la reproducción de parásitos.
Dieta alta en proteínas vegetales (soya, fríjoles, lentejas, garbanzos) y animales (pescado sudado, pollo de granja), grasas insaturadas (maní, aguacate, aceite de oliva, aceite de onagra, cacahuate, almendras, pistachos, sésamo tostado con sal marina, ) y carbohidratos de absorción rápida (cereales integrales, endulzantes como la panela, la miel de abejas, la estevia), biológicamente obtenidos, para mantener una nutrición óptima, mediante la adecuada ingesta de oligoelementos y vitaminas presentes en ellos y que nutren la primigenia fuente del trabajo físico, la célula, permiten disminuir los riesgos de enfermar, y se pone en acción una frase de Sócrates: "Que tu alimento sea tu medicina".
Medicamentos biológicos (fitoterápicos, homeopáticos, homotoxicológicos) permiten favorecer la defensa natural del cuerpo o su cicatrización más rápida y con menos efectos colaterales pero sobre todo, no están prohibidos las rectoras del deporte mundial.
La lista de medicamentos prohibidos es interminable, los médicos deportólogos tienen un limitado arsenal para manejar enfermedades comunes en los deportistas como resfriados, fiebre, dolores de cabeza, dolores musculares, dolores articulares, cólicos menstruales, cólicos abdominales, dolores por cálculos biliares o cálculos renales, lo que no ocurre con los medicamentos biológicos, mediante los cuales podemos recuperar rápidamente a un deportista, sin las secuelas que deja la medicina convencional y el riesgo de ser descalificado por "dopaje".
Acupresión, acupuntura, masoterapia china, reiki, shiatsu, biomagnetismo, terapia neural y demás técnicas que permiten la preparación muscular antes y la relajación y el descanso después de las competencias y el control o mejora inmediata de dolencias, permiten presentar a la comunidad deportiva unos competidores preparados hasta un 50% mejor que sus rivales, ganadores, optimistas, sanos y que son garantía de un buen desempeño.
En Buenas Manos, El Arte de Curar, estamos en condiciones de coadyuvar en esos logros y esas metas deportivas a disposición de los deportistas que así lo soliciten.
EL ENTRENAMIENTO DEPORTIVO SEGÚN LA PERSPECTIVA BIOLÓGICA
La gran mayoría de las personas tienen conceptos erróneos de lo que es el entrenamiento deportivo y cómo debe hacerse para obtener óptimos resultados.
No basta con hacer mucho ejercicio o sólo hacerlo. Las leyes biológicas que rigen al cuerpo deben ser tenidas en cuenta cuando se realiza una sesión de entrenamiento como: estiramiento, calentamiento, intensidad, duración, volumen, densidad, frecuencia y tiempo de recuperación. El entrenamiento deportivo puede interpretarse como un proceso de estímulo/reacción o un proceso condicionado. Las actividades deportivas desencadenan procesos de adaptación en el organismo. Los estímulos son las causas y las adaptaciones son los resultados. La ejecución de un contenido de entrenamiento, de acuerdo a un programa planificado y dosificado, produce estímulos de movimiento que llevan a adaptaciones morfológicas, funcionales, bioquímicas y psicológicas en el organismo. (Pérez en Miethe, 1981) Una especie de reflejo condicionado mediante el cual dados unos parámetros de entrenamiento, cuando esas mismas condiciones se repiten el organismo reacciona de acuerdo a como fue entrenado.
El entrenamiento deportivo significa desde el punto de vista médico-biológico, una adaptación o un cambio detectable a nivel de la condición física (por ejemplo, mejora de la resistencia, de la movilidad, de la potencia, etc.), a nivel metabólico (por ejemplo, mayor tolerancia a la acidez), o a nivel morfológico (por ejemplo, hipertrofia muscular).
En el ámbito técnico-coordinativo se producen adaptaciones a nivel del sistema nervioso central y cognoscitivo (cerebro, fibras nerviosas, médula espinal). Ambos ámbitos se complementan con adaptaciones psíquicas. (Groser, 1991)
Para los fisiólogos del esfuerzo como Astrand, el entrenamiento deportivo implica exponer al organismo a una carga o tensión de trabajo de intensidad, duración y frecuencia suficiente para producir un efecto de entrenamiento comparable y medible, es decir, un mejoramiento de las funciones para las cuales se está entrenando. Con el objetivo de lograr ese efecto de entrenamiento, es necesario exponer al organismo a una sobrecarga o tensión mayor a la que se encuentra regularmente durante su vida cotidiana. En términos generales, es evidente que estar sometido a la tensión del entrenamiento se asocia con algunos procesos catabólicos, como la división molecular del combustible almacenado y otros componentes celulares, seguidos por una reacción en exceso o anabólica, que origina un aumento en la deposición de las moléculas que se movilizaron o se degradaron durante la etapa en que el individuo estuvo expuesto a la carga de entrenamiento. (Astrand, 1986)
El principio biológico general del entrenamiento en que al agotar las reservas del organismo ante una exigencia intensa, se registra una recuperación tanto en estructura como en función, de una magnitud tal que sobrepasa las reservas orgánicas antes existentes. De tal manera que se producen cambios en los diversos sistemas , los cuales capacitan al organismo para afrontar demandas de mayor exigencia. Esto quiere decir que el organismo ha mejorado y/o aumentado sus reservas anatómicas y funcionales.
Los conceptos centrales del entrenamiento deportivo son carga adaptación como conjunto causa -efecto. La carga de entrenamiento la podemos definir como la medida fisiológica de la estimulación sobre el organismo provocada por un trabajo muscular específico, que en el organismo se expresa bajo una forma concreta de reacciones funcionales de una cierta profundidad y duración. (Werjoshanski, 1991)
Fritz Zintl en su libro Entrenamiento de la Resistencia, define la carga de entrenamiento como la totalidad de los estímulos de movimiento efectuados sobre el organismo. La carga está constituida por cinco componentes: intensidad, volumen, duración, densidad y frecuencia.
La intensidad se define como el grado de exigencia de la carga de entrenamiento, o bien, el rendimiento definido como el trabajo por unidad de tiempo. La intensidad refleja el aspecto cualitativo de la carga y se mide, entre otros, por la velocidad de traslación, peso relativo, ácido láctico, complejidad del ejercicio, frecuencia del ejercicio por unidad de tiempo, etc.
El volumen es la cantidad de trabajo realizado durante una o varias sesiones de entrenamiento. El volumen de entrenamiento expresa la cantidad de trabajo realizado, por lo que puede cuantificarse por la cantidad de trabajo realizado, por lo que puede cuantificarse por la cantidad de elementos, kilómetros, tonelaje, número de repeticiones, tiempo, etc.
La duración del estímulo es el tiempo durante el cual el estímulo de movimiento tiene un efecto motriz sobre la musculatura. Sus unidades de medida (U.M.) son las horas, los minutos y los segundos.
La densidad de la carga de entrenamiento es la relación entre el trabajo (la actividad efectiva) y el descanso.
La frecuencia de la carga es el número de veces que se aplica el estímulo motor dentro de la sesión de entrenamiento (frecuencia intrasesión) o en un microciclo (frecuencia intercesión).
La carga de entrenamiento es la verdadera base de la adaptación y del consiguiente aumento del rendimiento. Para la dosificación de la carga, tres leyes biológicas son obligatorias:
1.- Un estímulo que este por debajo del umbral no produce adaptación.
2.- Un estímulo demasiado alto produce sobreentrenamiento.
3.-Las adaptaciones específicas necesitan cargas específicas.
Las dos primeras leyes están relacionadas con la Ley de Arndt-Shultz o ley de los niveles de los estímulos, esta determina cinco niveles de carga:
.-Cargas ineficaces.
.-Cargas regenerativas.
.-Cargas de mantenimiento.
.-Cargas entrenantes o desarrolladoras.
.-Cargas perjudiciales.
Tanto las cargas ineficaces (producen adaptación), como las cargas perjudiciales (provocan agotamiento o sobrentrenamiento) no son de interés para el entrenado.
El proceso general del entrenamiento es la determinación de la carga externa y su correspondiente dosificación.
El entrenamiento produce una movilización de energía y de los materiales de reserva. La posibilidad del aumento de las reservas y con ello simultáneamente la adaptación morfológica, funcional y biológica, se han unido en dos leyes fundamentales , las cuales han sido resumidas por Roux von Nocker (Pérez en Miethe, 1981).
1.- Por medio de su funcionamiento , el tejido será más apto.
2.- La función más fuerte modifica la estructura cualitativa de los órganos, lo cual aumenta la capacidad específica de rendimiento.
Según Dietrich G. Harre, solo puede hablarse de carga de entrenamiento cuando los estímulos de movimiento están dosificados en tal forma que producen efectos de entrenamiento. La adaptación se muestra en la transformación que se lleva a cabo en el organismo. (Pérez en Miethe, 1981)
Los procesos de adaptación suponen un mínimo de carga. Cuanto más alejado esté del óptimo de carga, menor será el efecto del entrenamiento. Una adaptación óptima no depende solo de la carga, sino también del tiempo de recuperación (Pérez en Miethe, 1981).
La relación entre la carga y la adaptación no tiene un transcurso lineal. En tanto que en un proceso de entrenamiento a largo plazo, se puede contar con que al aumentar la carga se produzca también una adaptación inmediata y amplia , al aumentar la capacidad de rendimiento, esta reacción de adaptación será cada vez menor. De lo anterior se concluye que a mayor nivel de rendimiento cada vez se requerirá de un mayor gasto para realizar progresos cada vez más limitados, este fenómeno esta fundamentado en la ley de los incrementos decrecientes.
Un deportista de alta competencia debe tener un cuerpo preparado para ganar, lo primero es mantener su organismo detoxicado y se inicia con HEPADRENA y la desparasitación.
En segundo lugar eliminar cualquier foco de interferencia bucal, sean amalgamas de mercurio u otros metales en boca; caries, restos radiculares, endodoncias, cordales, etc.
Quelar metales y toxinas de todo tipo y origen con EDTA oral, I.V. o rectal, permanentemente, además de ingerir altas dosis de vitamina C .
El consumo oral o la aplicación endovenosa de agua de mar isotónica pura con tiamina es fundamental para una buena hidratación y remineralización. La hidratación con bebidas energéticas artificiales del estilo del Gatorade, bebidas colas, jugos y agua procesada industrialmente es nociva para el hígado y el músculo, principalmente, que son las fuentes donde se acumula toda la energía que se necesita para el buen rendimiento deportivo.
Ingerir complementos de alto valor nutricional y testados biológicamente, o sea, que en realidad funcionen y no tengan químicos nocivos, como por ejemplo: Suero de leche en polvo que tiene todos los aminoácidos esenciales, Tsampa, las 12 sales de Schüssler, complejo B, selenio, Vitaminas E, A, Betacaroteno indispensables para el metabolismo de los alimentos.
Ingerir comida sana, testada biológicamente, de origen bueno, sin químicos de ninguna índole, preferentemente frutas bien lavadas y peladas, verduras bien lavadas y enjuagadas , frutos secos (maní, pistacho, cacahuate, etc.), granos, pescado cocido, pollo de granja, carne rojas de vez en cuando, pero bien cocinadas, a fondo, para eliminar parásitos.
La idea es no ingerir químicos ni parásitos de ninguna índole para que el organismo no distraiga energías combatiendo estas noxas, se dedique exclusivamente a responder a las máximas exigencias de la competición y su pacidad de recuperación sea mayor, lo cual se traduce en 40% o más de capacidad de respuesta, fuerza, arranque, resistencia, menos estrés y mejor dormir.
DR RUBÉN DARÍO DIAZGRANADOS GARCÍA
Las Gaviotas, M 5 - L 1 - 3ª Etapa, 2º piso, esquina.
Detrás del Home del estadio de Softball.
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Email: enbuenasmanoselartedecurar@odontologos.com
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Cartagena de Indias - Colombia

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