"Bioenergética, el Futuro de la Medicina y la Medicina del Futuro"
J.K Crellín, Universidad de New Fourland, Canadá

La terapia Biomagnética es verdaderamente bioenergética y ha sido desarrollada desde hace miles de años por los indios, los chinos, los egipcios, los árabes, los griegos, los romanos, entre muchos otros pueblos y razas de la antigüedad, revisada por Aristóteles, Plinio El Viejo, Paracelso, Galeno, Franz Antón Mesmer y recuperada por el Dr. Isaac Goiz Durán, involucra descubrimientos muy importantes para el futuro de la medicina. Investigadores japoneses como Takahashi y Nakagagua determinaron los efectos que produce en dolores articulares y J.M. Boboc en los dolores de espalda.
Paracelso fue uno de los primeros en postular que la propia Tierra era un gran imán. En sus obras sobre terapia magnética, Paracelso defendía que el "imán es el rey de todos los secretos".

Para el ciudadano común, en la práctica, el Biomagnetismo demuestra que aplicando imanes de un determinado material, de una determinada fuerza y polaridad en puntos específicos del cuerpo, se consigue exterminar en poco tiempo, virus, bacterias, hongos o parásitos, causa de la mayoría de las enfermedades graves del hombre, incluso algunas en las que la medicina convencional no siempre reconoce una etiología microbiana como la diabetes, el cáncer, la artritis y muchas otras.

Los que tenemos la fortuna de presenciar los resultados de esta terapia, certificamos que en pocas sesiones, un gran porcentaje de pacientes experimentan rápidas y notables mejorías, que no se dan comúnmente con otros tratamientos. La biomagnetoterapia es una técnica muy exigente y precisa que requiere un diagnóstico cuidadoso, la aplicación exacta y el uso de imanes adecuados, porque con imanes de ferrita, por ejemplo, no se consiguen los mismos resultados que con los de neodimio o con imanes de 1000 gauss no se consiguen los mismos resultados que si se usan imanes de 3800 gauss  y si se aplican las polaridades erradas, se pueden agravar los cuadros.

Estas curaciones  se deben principalmente al aniquilamiento de los resistentes virus y sus toxinas, que como sabemos son de muy difícil tratamiento para la medicina convencional, que sólo tiene un poco de éxito exterminando algunas bacterias por medio de antibióticos.
El Biomagnetismo es un método extremadamente simple, tan simple que muchos no lo creen, donde se utilizan sólo imanes terapéuticos y el paciente no necesita desvestirse.

El Biomagnetismo que ciertamente para muchos es difícil de creer, involucra muchos años de paciente investigación de muchos investigadores en el campo de las terapias bioenergéticas, también encuadradas en lo que se conoce como Medicina Vibracional, que pone de manifiesto la importancia para la salud, de las múltiples vibraciones energéticas u ondas electromagnéticas que recorren el cuerpo humano.
Es en este ámbito que el Dr. Goiz Durán reveló en 1988 el descubrimiento del concepto denominado "Par biomagnético".

¿Qué es el Par Biomagnético?

Podríamos graficarlo como la existencia en el cuerpo de puntos específicos que van hermanados y presentando polaridades magnéticas contrarias, Norte y Sur como en un imán común. Al igual que en el caso de los puntos de acupuntura, que fueron descritos anatómicamente por el médico e investigador alemán Dr. Hartmut Heine, la ubicación de estos pares biomagnéticos están definidos por el Dr. Goiz Durán en un mapa del cuerpo.

Con el transcurso del tiempo se fueron descubriendo nuevos pares hasta llegar hoy a una cifra cercana a los 250.
Lo sorprendente es el descubrimiento de que cuando estos pares se desequilibran, en el polo sur de ellos se concentran focos de determinados virus (ya identificados por sus nombres) en un ambiente de pH ligeramente más ácido, mientras que en el polo norte se ubican ciertas bacterias también previamente identificadas, pero en un medio de pH algo más alcalino que en el resto de los tejidos.
El Dr. Goiz Durán logró determinar además que entre ambos focos de virus y bacterias se establece una comunicación a distancia, en forma de ondas electromagnéticas, en lo que se conoce como bioresonancia magnética, lo que permite la retroalimentación energética entre dichos microorganismos, que se potencian en su virulencia y capacidad de resistencia frente a los anticuerpos del sistema inmune.

A través del test de Omura se identifican los pares biomagnéticos desequilibrados, alterados y sobre los puntos correspondientes de estos pares, SE COLOCAN IMANES TERAPÉUTICOS DE POLARIDADES OPUESTAS y de una fuerza superior a los 2000 gauss, lo que produce una interrupción de la retroalimentación energética y simultáneamente se tiende a corregir el pH alterado. Esto redunda en el exterminio de los mencionados microorganismos que pierden su sustento energético.

Hay que destacar que el Biomagnetismo extermina con gran efectividad especialmente a los virus, lo que la medicina convencional hasta la fecha no consigue. Por su pequeñísimo tamaño y rapidez de reproducción el virus no soporta el impacto magnético que altera su ADN y produce un verdadero cortocircuito en su estructura electromagnética. Al liberarse de estos indeseables huéspedes el paciente experimenta substanciales mejorías.

Los virus están presentes en la gran mayoría de las enfermedades, algunas de ellas consideradas como incurables por la medicina convencional, entonces podemos imaginar los alcances extraordinarios que el Biomagnetismo tiene para la salud humana. Por ser un procedimiento de orden físico y natural así como externo, no produce iatrogenia, ni efectos colaterales indeseables.
Es bien sabido que los organismos superiores pueden ser portadores asintomáticos de microorganismos patógenos, aparentemente en las mucosas de los sistemas respiratorio y digestivo que viven inundándonos de tóxinas y desechos de su metabolismo. En realidad lo hacen en los pares biomagnéticos y por ello, el Biomagnetismo es también un procedimiento preventivo de la salud, al detectar oportunamente la patología, aún antes de su manifestación clínica.
El primer par biomagnético descubierto en 1988 por el Dr. Goiz fue el del síndrome de inmunodeficiencia humana (SIDA), que se genera en el timo y el recto desde las primeras horas en que se instala, produciendo en el enfermo dos fenómenos simultáneos: inmunodeficiencia y seropositividad. Este conocimiento le ha permitido a este científico la loable hazaña de revertir esta enfermedad en miles de casos debidamente registrados y comprobables.


En los años posteriores el Dr. Goiz Durán se dedicó a investigar la relación de este conocimiento con la etiología del cáncer. Este extenso trabajo quedó plasmado en su libro "El fenómeno tumoral" que fue recientemente publicado por la Escuela de Medicina de la Universidad de Loja en Ecuador.
En este obra básicamente se plantea que en el origen del crecimiento caótico de las células cancerígenas, también está presente la influencia de determinados virus, bacterias, hongos y parásitos que según sea el tipo de cáncer, se combinan de distintas formas para agredir y finalmente desquiciar el orden genético del núcleo de las células y provocar la multiplicación descontrolada de ellas.
Es importante destacar que los descubrimientos del Dr. Goiz con su Biomagnetismo fueron mucho más allá de lo que anteriormente se conocía como "Magnetoterapia", que ya había percibido ciertos efectos sedantes, y desinflamantes del polo norte del imán, o bien estimulantes y aceleradores del crecimiento de las células con el polo sur.


Esta comprobación había dado origen a la venta indiscriminada en todo el mundo, de distintos accesorios como cinturones, fajas, colchonetas, cintillos, parches, etc., magnetizados o provistos de imanes para ser usados con distintos fines terapéuticos.
Podemos decir que este uso de los imanes es como disparar a la bandada, sin tener claro a lo que le estamos apuntando.
Es evidente que al proporcionarnos un mapa exacto de estos pares de puntos en el cuerpo, el Dr. Goiz Durán con su Biomagnetismo no deja chance a especular con la posible ubicación del imán. Además él nos dice precisamente el nombre del microorganismo que se ubica en tal o cual punto. Este conocimiento y el peculiar método de testeo, permite el insólito hecho de poder reconocer en una primera sesión, enfermedades que solo el paciente sabía que tenía por medio de exámenes previos.
Respecto de la diabetes por ejemplo la medicina convencional nos plantea normalmente como única posibilidad de tratamiento el empleo de ciertos fármacos hipoglicemiantes o, en los casos más graves el empleo de insulina para poder bajar los niveles del azúcar en la sangre. Sin embargo el Dr. Goiz Durán nos asevera que en la gran mayoría de los casos, la diabetes se origina por la agresión de microorganismos, ya sea directamente a las células pancreáticas, o bien por el daño químico que estos microbios producen por sus deshechos metabólicos en el torrente sanguíneo. Estos deshechos producen una disminución en la calidad y en el aprovechamiento de la insulina.

Además se sugiere que algunos de estos microorganismos, como la Shigella, el Eurytrema y la Salmonella tendrían incluso la capacidad de ingerir y asimilar esta vital hormona producida en el páncreas para su supervivencia.
Todo lo anterior no pasaría de ser tan sólo una teoría si no fuera porque hemos observado como algunos diabéticos se han visto en la necesidad de reducir sus medicamentos o sus dosis de insulina, después de algunas sesiones de Biomagnetismo.
A los que han sido sorprendidos por la aparición repentina de esta dolencia, a veces a temprana edad, les sugerimos hacer memoria de qué proceso viral o infeccioso tuvieron poco antes de que se les descubriera el mal. Muchos lograrán recordarlo y darse cuenta de que nunca habían hecho tal asociación.
En la familia de enfermedades afines que constituyen los distintos tipos de reumatismo, artritis o artrosis, los mencionados deshechos tóxicos liberados por diversos microorganismos atacan la membrana sinovial que cubre el cartílago de las articulaciones, produciendo dolor e inflamación y luego degeneración, que con el tiempo puede llevar a graves deformaciones.
Al eliminar con Biomagnetismo los mencionados microbios se puede producir primero notorios alivios del dolor y la inflamación, y luego con el tiempo una reparación de los tejidos dañados.
Se puede presumir también el mismo dañino efecto,directo o a distancia, de diversos microorganismos, en otras enfermedades que son de difícil tratamiento para la medicina convencional, como son algunos tipos de Parkinson, Alzheimer, esclerosis múltiple, psoriasis, fibromialgia, etc., especialmente causados por virus fármaco-resistentes, como el citomegalovirus,a los cuales se pueden añadir en su efecto nocivo, otras sustancias tóxicas como metales pesados, el mercurio de las amalgamas dentales, plomo, aluminio, etc., también algunos preservantes, colorantes, espesantes, drogas, pesticidas y otras, presentes en los alimentos industrializados, y que no alcanzan a ser eliminados por algunos organismos ya cansados y deteriorados por los años o con insuficiencia hepática por obstrucción de los conductos hepáticos y biliares por cálculos no detectables mediante ayudas de imagenología.

Pocas personas, incluidos profesionales de la salud, conocen la existencia y las bondades de equipos de Bioresonancia de muy sofisticada tecnología, capaces de detectar muchas variables fisiológicas importantes en el cuerpo y comparativamente de bastante más bajo costo que equipos como scaners y resonancias magnéticas?
Esta tecnología se remonta al año 1950 en que el médico alemán Dr. Reinhold Voll, acupunturista, investigador y escritor desarrolló un aparato para detectar la energía que fluía por los meridianos de acupuntura. Este aparato electrónico lograba captar pequeñísimas diferencias de voltaje entre los puntos conocidos por la acupuntura, contrastados con otros puntos que no lo eran. Esta fue una forma de comprobar tecnológicamente la real existencia de los citados puntos que sólo la medicina oriental conocía y trabajaba desde hace milenios. El Dr Voll logró detectar nuevos puntos de acupuntura y para el testeo de enfermedades y desequilibrios en las puntas de los dedos de las manos y de los pies.
Con el transcurrir de los años estos equipos de bioresonancia fueron progresando en sus capacidades, hasta llegar en el día de hoy a detectar una cantidad impresionante de distintas variables fisiológicas en el cuerpo humano.
En efecto, con el simple contacto en la piel de algunas terminales metálicas, estos equipos computarizados nos pueden indicar por ejemplo, el nivel de metales pesados y otros oligoelementos presentes en nuestro organismo. También pueden detectar a qué somos alérgicos a partir del chequeo vibracional de miles de sustancias registradas magnéticamente en la memoria del computador, todo esto en pocos minutos.
Aún más, algunos de estos equipos son capaces de enviar la misma onda que produce la alergia pero invertida en su fase. Al cabo de algunos tratamientos, se puede producir así la desensibilización y la supresión de la alergia del paciente.
Vamos percibiendo de esta forma la importancia crucial que tienen los fenómenos ondulatorios, energéticos o vibratorios para la salud humana y no es difícil imaginar que los grandes logros de la medicina del futuro irán por este camino. El problema es que casi la totalidad de las investigaciones médicas en la actualidad, son solventadas directa o indirectamente por los grandes consorcios farmacéuticos que sólo apoyan la búsqueda de nuevos fármacos para el tratamiento de las enfermedades y su multimillonario negocio.
Otro ejemplo en esta temática lo constituyen las investigaciones de la Doctora Hulda Clark (q.e.p.d.)
ella ha descubrió que el origen de la gran mayoría de las enfermedades se encuentra en la influencia en nuestro cuerpo de la contaminación ambiental y los parásitos, bacterias, virus y hongos que colonizan nuestro cuerpo.
En su libro "The cure for all diseases" (La cura para todas las enfermedades) explica cómo llegó a esta conclusión a través del uso de la tecnología electrónica, y cómo a través de ésta y unas curas simples con hierbas podemos acabar con todos los parásitos y todos los tóxicos que hay en nuestro cuerpo, consiguiendo así la mejoría de muchas enfermedades.
Con la ayuda de científicos expertos en electrónica, desarrolló un pequeño dispositivo denominado "Zapper" capaz de producir ondas electromagnéticas en un cierto rango de frecuencias en las que se encuentra el punto de resonancia de la mayoría de los microbios y parásitos. Después de aplicar por algunas minutos estas vibraciones en la piel durante varios días, se consigue finalmente eliminar todos los microorganismos indeseables y recuperar así la salud. La Dra. Clark ha conseguido también notables resultados en enfermedades complicadas como el cáncer y la diabetes.
Vemos en su trabajo puntos de gran coincidencia con los descubrimientos del Dr. Goiz, sólo que por ignorar ella la existencia de los pares biomagnéticos, su tratamiento parece más lento. Además el Biomagnetismo del Dr. Goiz Durán solo requiere de imanes de cierta potencia, que son fácilmente asequibles para cualquiera.

Biomagnetismo y Diabetes

Millones de personas sufren distintos tipos de diabetes (altos niveles de azúcar en la sangre) y no lo saben. Los síntomas pueden ser: orinar con frecuencia, mucha sed, hambre, pérdida de peso, cansancio, irritabilidad, problemas con la vista, numerosas infecciones, cortadas y magulladuras que demoran en sanar, hormigueo o insensibilidad en las manos o los pies, frecuentes infecciones en la piel, las encías o la vejiga.
La medicina convencional hasta hace muy poco, planteaba que este mal es irreversible y se origina porque el páncreas no produce la insulina que el organismo necesita para convertir el azúcar en energía. En casos moderados se recomienda una dieta baja en hidratos de carbono y azúcares, y ciertos fármacos hipoglicemiantes mientras que en casos más graves al paciente debe inyectársele insulina.
Sin embargo el extraordinario Biomagnetismo puede en muchos casos llegar a revertir la diabetes, al punto de tener que reducir en forma sustancial los medicamentos administrados al paciente, con la autorización del médico tratante.
Esta notable posibilidad de mejoría o curación, es posible por la capacidad que presenta el Biomagnetismo de aniquilar diversos gérmenes que,según descubrimientos del Dr. Goiz, están subyacentes como una de las principales causas de este mal.
Microbios como Estafilococos dorados, Shigellas, Eurytremas pancreáticum, Chlamydias Trachomatis, espiroquetas, algunos virus, Salmonellas typhi, amebiasis intestinal parasitaria, etc., pueden originar "falsas" diabetes por diversos motivos como el deterioro químico de la insulina contaminada por los deshechos metabólicos tóxicos de estos gérmenes, que pueden estar en el páncreas o no y alimentarse de insulina.
Al aplicar imanes en los "pares biomagnéticos" correspondientes, (lugares donde se parapetan estos gérmenes) se consigue eliminarlos y con ello la causa de estas falsas diabetes que se pueden mejorar.
Aún en el caso de la verdadera diabetes Mellitus la acción armonizadora de cargas iónicas del Biomagnetismo puede corregir ciertas disfunciones y mejorar en algún grado la condición de estos pacientes.

El Médico Bioenergético zambranero, radicado en Cartagena de Indias, Joaquín  Teherán Lora tiene un método muy particular de tratar con éxito esta enfermedad y muchas más usando todos los recursos con que la madre naturaleza lo ha dotado: biomagnetismo, espagíria, astrología médica, fitoterapia, digitopuntura, auriculopuntura, terapia neural, Liberación de Emociones Atrapadas, diagnóstico y Terapias a Distancia, acupuntura, PNL, etc., aunque su recurso más valioso es él mismo, investigador, lector incansable, inventador, voluntarioso, perseverante, obstinado, incansable y como dice él mismo, come como los goleros: brincando, no se está quieto ni dormido, cuando  se propone algo, lo consigue. Para mi concepto personal, es el mejor, sus teléfonos celulares en Cartagena -Colombia son  3107004133 y 3172915545