El Instituto Internacional de Medicina Biológica, Odontología Holística y Terapia Qi Soma EN BUENAS MANOS EL ARTE DE CURAR  recoge agua de mar a muchos kilómetros de la orilla, a más de 10 metros de profundidad, la filtra y la esteriliza en frío  para el uso de nuestros pacientes.

El agua de mar puede curar patologías que resuenen con ella, de origen neptuniano: depresiones, esquizofrenia, psicosis, SIDA, acné, algunas enfermedades carenciales, gastritis, drogadicción, alcoholismo, vitíligo, algunos cánceres, encefalitis, dengue, hongos en los pies, intoxicación alimentaria, diarreas, fiebres, cólicos abdominales, dolores de cabeza, anorexia, anemia, cáncer cérvico-uterino, infertilidad, algunas enfermedades del cerebro  y muchas más.

PROPIEDADES TERAPEUTICAS Y NUTRITIVAS DEL AGUA DE MAR
Por: Angel Gracia, PHD

Las concentraciones relativas de cada elemento químico presente en el agua de mar y en el medio interno del organismo humano son similares. Es más, así como la homeostasis del medio interno está constantemente asegurada por los mecanismos reguladores del organismo, la composición mineral del océano es regulada por la actividad del ecosistema marino. Esta regulación confiere a la matriz salina del agua de los océanos propiedades excepcionales: sales minerales y oligoelementos están presentes de manera totalmente específica. Estas observaciones conducen a la conclusión: la identidad fisiológica entre el plasma humano y el plasma marino.
El medio interno es un lugar de intercambios de metabolitos, de energía y de información. Es el fundamento sobre el que se construye la actividad del organismo, la encrucijada de intercambios donde se regula y el objetivo de la actividad de los diferentes sistemas.
La composición, estructura y equilibrio del medio interno -en una palabra: su homeostasis- dependen totalmente de la actividad celular. Son el resultado de un intenso trabajo y suponen una de las principales actividades del metabolismo. Recíprocamente, la calidad del funcionamiento celular depende de la integridad del medio interno. Si la suma de la actividad celular permite la elaboración y mantenimiento de la homeostasis del medio interno, la integridad del medio interno permite una vida celular equilibrada y en consecuencia asegura la salud del organismo.
El medio interno ocupa un lugar único en fisiología y la noción de homeostasis está ligada a él más que a ningún otro sistema. Es pasivo, puesto que no produce nada por sí mismo, no constituye un órgano, pero es imprescindible porque todas las funciones suceden y se construyen en este medio.
El estudio del medio interno está particularmente relacionado con la noción de terreno. Por terreno se entiende el conjunto de predisposiciones de una persona a desarrollar ciertos tipos de patologías. Desde un punto de vista fisiológico, el terreno debe identificarse con el medio interno. Su estado refleja perfectamente la salud del organismo e indica sus predisposiciones. El conjunto de desviaciones fisiológicas y desequilibrios patológicos se inscriben en él.


Revisemos algunas nociones esenciales sobre las regulaciones térmicas, ácido-base y hidroelectrolíticas del organismo.
1. Regulación térmica.
Los grandes equilibrios biológicos interactúan en una dinámica constante, protegiendo los niveles de prioridad de las funciones vitales. El organismo mantiene constante su temperatura central hipotalámica (37,2 ºC) cuyo cambio (descenso) no podría ser tolerado más que algunos segundos. La homeotermia se realiza en un intervalo de temperatura limitado y el umbral letal se sitúa por debajo de 26 ºC y por encima de 44 ºC. Actúa sobre:
La producción calórica del metabolismo basal.
Los intercambios térmicos con el medio externo.
Los mecanismos reguladores de la temperatura.
Un comportamiento adaptado, por medio del cual el ser humano crea su propio microclima.
El organismo está compuesto en su mayoría de agua. Por su calor específico elevado constituye una reserva térmica corporal y asegura la protección frente a grandes variaciones térmicas. Por otro lado, la elevada temperatura de evaporación del agua permite una evacuación de calor significativa con el sudor evaporado.
Así, el medio interno interviene a diferentes niveles:
Homogeneiza el calor metabólico por el cual el sistema circulatorio desempeña la función de transportador de calorías y de adaptación a las variaciones de la temperatura externa por medio de sistemas arteriovenosos a contra corriente: en los miembros, la sangre venosa que retorna puede circular en profundidad en contacto con la arteria (si hace frío) evitando una pérdida de calor, o por la superficie, bajo la piel (si hace calor), volviendo a la parte derecha del corazón por las venas superficiales.
La termólisis, por la evaporación y el sudor, puede movilizar importantes cantidades de agua capaces de llegar a alcanzar en ciertas circunstancias más de un litro/hora e interferir en la homeostasis hidroelectrolítica.
2. Regulación del pH.
La rapidez de las reacciones bioquímicas está en íntima relación con la concentración de iones H+ del medio. El pH interviene en la conformación y la actividad de las proteínas, en particular de proteínas enzimáticas. La concentración de iones H+ en el medio interno es marcadamente constante: el pH de la sangre arterial oscila entre 7,38 y 7,43 y los límites extremos compatibles con la vida son 7,1 y 7,8.
Frente a las agresiones ácidas o básicas, el organismo pone en juego tres líneas de defensa sucesivas:
1.-Los tampones físico-químicos del medio interno. Amortiguan inmediatamente el choque en un tiempo del orden del segundo.
2.-El sistema respiratorio puede intervenir en segundo lugar controlando la eliminación pulmonar de CO2. El sistema bicarbonato/ácido carbónico tiene una misión fundamental gracias a su abundancia en el organismo y sobre todo porque constituye el único tampón abierto en el cual la cantidad total (CO3H-) + CO3H2 depende del sistema neurorespiratorio, siendo el CO2 volátil.
3.-El riñón interviene en última instancia, asegurando la corrección final de las alteraciones gracias a su capacidad para eliminar los iones H+ y reabsorber el ión bicarbonato HCO3-.
Sin entrar en detalles del proceso de regulación, es notable la importancia de la función del sector plasmático, que es un intermediario obligatorio para los otros sectores, así como el más accesible para tomar mediciones.
El plasma marino actúa como un todo, como una sinergia de todos los minerales, catalizando el metabolismo. Induce el equilibrio mineral. Regenerando el medio interno, favorece la actividad celular y toda la economía del organismo se ve reforzada. Sus ámbitos de aplicación son múltiples: obstetricia, pediatría, dermatología, tratamiento de terreno, patologías digestivas e infecciosas, neurología, reumatología, estética...El plasma marino puede presentarse bajo diferentes formas galénicas: ampolla, pulverizador, bolsa, etc. y concentraciones: en solución hipertónica al 33 por mil, que es la concentración salina media del océano, o en solución isotónica, diluido con agua dulce hasta la concentración de 9 por mil. Se puede utilizar concentraciones intermedias para usos específicos. Estas formas son absorbidas por varias vías: cutánea, nasal, bucal, rectal, subcutánea e intravenosa. Su uso gira en torno a tres ejes: recarga hidroelectrolítica, reequilibrio funcional enzimático y regeneración celular.
Se tiene conocimiento del uso terapéutico del agua de mar desde hace unos 5000 años en la China, por los escritos del emperador Fu-Shi, padre de la Medicina Marina. Platón, quien fue tratado de una tuberculosis pulmonar con la brisa marina afirmó, coincidiendo con Euripides: " El agua de mar cura todos los males del hombre."

En nuestra época moderna, en 1906, el filósofo Francés Rene Quinton estableció las bases científicas en el Institut de France, demostrando la homología entre el agua de mar y el medio interno (plasma, linfa, espacio extracelular, etc.) fundó, junto con médicos, los dispensario Marinos en Europa y África, para el tratamiento de la desnutrición infantil, enfermedades infecciosas, respiratorias, entre otras.
Las autoridades sanitarias de la Comunidad Económica Europea reconocen sus propiedades nutricionales hasta la fecha.

Si el agua es imprescindible para dar una nueva vida, no queda duda de que lo fue también para originar la primera vida, esa primera célula marina precursora de todas las demás células vivas. Esta célula, henchida de agua de mar, aprendió y retuvo en forma de código la sabiduría que le transmitió el agua en la que flotaba. Esa célula no tenia más alimento que agua de mar y de ella obtuvo todos sus poderes para perpetuarse en organismos cada vez más complejos, inicialmente sólo marinos, después también terrestres, que siguen teniendo como sustrato básico el agua de mar. Fue agua de mar lo que rodeó al primer núcleo celular, con todo su ADN y su mensaje genético para formar la primera célula; fue agua de mar la que cohesionó varias células para construir los primeros organismos pluricelulares; fue agua de mar la que discurrió por canales para alimentar los primeros tejidos; fue agua de mar la primera sangre transparente y rica de algunos animales marinos.

Entendemos, pues, que siga siendo agua de mar el líquido intracelular y extracelular (matrix extracelular o espacio básico de Pischinger), con características sabias para mantener el equilibrio. Y que siga siendo agua de mar el líquido amniótico y el plasma de la sangre, cada uno con sus características sabias para seguir la vida y para perpetuarla. Somos pequeños océanos y todos los sistemas del organismo que no están conectados físicamente, que por lo tanto no se tocan, se mantienen en contacto y se transmiten información por medio de agua de mar.

La homeostasis natural ocurre dentro del cuerpo como ocurre en el océano. El mar diluye o concentra sus sales de acuerdo a sus propias necesidades para mantener la vida marina, adaptándose a los distintos grados de polución desequilibrio ecológico. Nosotros también necesitamos adaptarnos al desequilibrio ecológico que nos llega de todas partes: estrés, contaminación externa, polución interna (mercurio de amalgamas dentales), alimentos procesados industrialmente, falta de alimentos, pensamientos negativos, ruidos, etc. Pero la sabiduría antigua sigue estando en el mar. Aunque tengamos una gran capacidad de adaptación, esta siempre se encuentra limitada por nuestra condición de océanos cerrados. La llamada del mar ocurre cuando esta capacidad de adaptación se agota y ese agotamiento se traduce en síntomas y enfermedades. El organismo busca entonces de forma instintiva una vía, una puerta de entrada a su fuente de sabiduría primitiva. Es una llamada biológica de sabiduría corporal y la puerta que primero se abre es la memoria por medio de la intuición.
La intuición nos habla a través de mensajes corporales si sabemos escucharla, algo que tenemos que reaprender en medio de la desconexión brutal de nosotros mismos que nos domina hoy día. La vuelta al hogar es la vuelta de la cédula a su hogar primitivo marino para recoger del agua de mar nuevos mensajes de sabiduría.

Debido a nuestra condición de océanos cerrados, es preciso que vayamos renovando de forma periódica los mensajes de salud e integridad celular que solo el mar nos puede aportar. El agua de mar es dadora de vida y puede incidir positivamente en las células desde las primeras señales de vida, desde la más temprana configuración de sus elementos. Cuando la madre embarazada bebe agua de mar, ya le está suministrando a su hijo una multitud de mensajes vitales para sus células. En todos los líquidos corporales que están en contacto con el feto, muy especialmente en la sangre y en el liquido amniótico, viajarán recordatorios del inmenso amnios marino que fue capaz de iniciar la vida hace millones de años, transformado ahora en sangre y amnios humano. Una vez ha nacido, el niño debe mantener el contacto con la fuente marina mediante la ingesta periódica de agua de mar. La primera infancia es una fase muy importante del desarrollo ya que todas las células del cuerpo se multiplican a gran velocidad y son muy susceptibles a la calidad de la información que les llega por la ingesta.

Con tan solo tres vasitos de agua de mar al día se aseguraría la nutrición celular del organismo infantil, así como el recordatorio periódico de "salud física y mental" aportada por la sabiduría ancestral del agua marina.

Esos tres vasitos diarios de agua de mar que estamos recomendando, para niños, adultos y personas de la tercera edad, no sólo resolverían el importante problema de la desnutrición propia de los países ricos - alimentación excesiva de escaso valor nutricional-, y de países pobres-falta de alimentos y esto, a menudo de forma desequilibrada-, sino que también incidirían en el desarrollo y mantenimiento adecuado de órganos, tejidos y sistemas del cuerpo humano a lo largo de la vida, mejor salud, menos enfermos y menos desgaste de los sistemas de salud.

El consumo del agua de mar vía oral establece que las personas presenten mejorías o curas totales en problemas de piel, respiratorios, nutricionales, diabetes, dislipidemias, hipertensión, úlceras, entre otras. La Universidad de Antioquia está haciendo investigaciones sobre las propiedades del agua de mar, de igual manera se han vinculado recientemente investigadores de universidades de Argentina, Cuba, Nicaragua y Uruguay.

TABLA de mEq de 4 elementos del plasma marino (hipertónico)
Na+ 102 mg/AB sea 4,430 mEq/AB (443,478 mEq/L).
K+ 3,95 mg/AB sea 0,101 mEq/AB ( 10,102 mEq/L).
Ca++ 3,82 mg/AB sea 0,191 mEq/AB ( 19,100 mEq/L).
Mg++ 14 mg/AB sea 1,152 mEq/AB (115,226 mEq/L).

COMPOSICION ACTUAL DEL AGUA DE MAR
(expresada en mgs. por 10 ml).
ELEMENTOS BASE
0=8.787,75 H=1.108  Al=0,0001   Ar=0,0615 As=0,00003 B=0,05 Ba=0,0003 Br=0,65 C=0,3 Cd=0,00001 Co=0,00005 Cr=0,00001 Cu=0,00004
Fe=0,00003 F=0,060 I=0,0006 In=0,000205 Li=0,0017 Mn=0,00067 Mo=0,00005 N=0,00511 Ni=0,00002 P=0,0007 Pa=0,0000305 Pb=0,00005 Rb=0,0012 Ru=0,00123 Si=0,03 Sr=0,13 Ti=0,00001 Ur=0,00003 V =0,00002 Zn=0,00015

ELEMENTOS INFINITESIMALES
Ag 4x10‑7, Au 2x10‑7, Bi 2.05x10‑6, Ce 5x10‑8, Cs 5x10‑6, Ga 3x10‑7, Ge 6.1x10‑7, He 5x10-11, Hg 3x10‑7, Kr 3x10‑6, La 1x10‑7, Nb 5x10‑8, Ne 3x10‑6, Ra 1x10‑12, Rn 9x10‑17, Sb 5.2x10‑6, Sc 4x10‑7, Se 4x10‑6, Sn 8x10‑6, Te 1x10‑7, Th 7.2x10‑6, W 1x10‑6, Xe 1x10‑6 , Y 3x10‑6

Los beneficios de los baños de mar.
Por la Dra Rosa Blasco
Nadar es uno de los ejercicios más saludables, y practicarlo en el mar multiplica sus beneficios. De entrada, la simple inmersión en el agua a un metro treinta de profundidad permite obtener un equilibrio entre la presión interna corporal y la presión externa ejercida por el agua de mar, lo que se traduce en varios efectos muy positivos:
Mejora la capacidad respiratoria. La práctica neutralidad de las presiones permite un aumento del volumen de la carga torácica y una mayor movilidad del diafragma. Eso se traduce en una mejora de la capacidad respiratoria, una mejor oxigenación y un incremento de los glóbulos rojos de alrededor de un 10%.
Favorece la eliminación de toxinas. Estar sumergido en el agua de mar produce un efecto drenante, o sea estimula el circuito venoso y linfático debido a que la presión del agua es mucho más alta que la presión del aire. El resultado es una movilización del agua extracelular que favorece la eliminación de líquidos.
Activa la circulación. La presión del agua, que es mayor en el fondo y va disminuyendo conforme alcanza la superficie, facilita la circulación venosa de retorno. Y el movimiento del agua de mar mejora la circulación en los vasos capilares.
Beneficia al corazón. Como en el agua de mar el cuerpo pesa ocho veces menos, el corazón actúa con un esfuerzo mínimo. Gracias a ello, cualquier ejercicio dentro del agua se puede hacer con unas condiciones de confort óptimas.
Mejora la movilidad y la fuerza muscular. A medida que pasan los años y cuando se llega a una edad avanzada, se pierde entre un 40 y un 50% de masa muscular, lo que conlleva una cierta fragilización de los huesos. Este hecho puede favorecer el desarrollo de enfermedades osteoarticulares o la aparición de osteoporosis. Para mejorar la movilidad y la fuerza muscular es fundamental hacer ejercicio, y el agua de mar es un medio especialmente idóneo para las personas mayores, ya que les permite practicarlo sin hacer mucho esfuerzo.
Fortalece los huesos. Los oligoelementos disueltos en el agua de mar se pueden absorber a través de la piel. Este hecho se ha demostrado en el caso del yodo, y el Instituto Francés de Estudios de Recursos Marinos está investigando ese mismo efecto con el calcio y el fósforo. Lo que sí se ha comprobado es que el medio marino mejora la fijación del ion calcio y fósforo en los huesos. Gracias a ello una fractura se consolida más rápidamente. Por eso, además de mejorar la movilidad muscular y articular, el mar es un buen remedio en la prevención y el tratamiento de la osteoporosis.

El Doctor Marco Francisco Payá es director médico de los Laboratorios Quinton Internacional, emplazados en Alicante, cuya misión es envasar el llamado «Plasma de Quinton» o agua marina.

El contenido de estas ampollas es agua de mar obtenida a 30 metros de profundidad en unas zonas concretas, donde se mantienen de forma constante las mejores condiciones para el desarrollo de la vida.

Esta agua contiene más de 90 minerales y oligoelementos y, filtrada en frío, se utiliza para tratar una amplísima variedad de problemas de salud, ya que proporciona a las células humanas un medio idóneo para poder desarrollar sus funciones, como la asimilación de nutrientes o la expulsión de residuos. Por eso se utiliza con fines terapéuticos para recuperar las características del medio líquido interior cuando, por cualquier razón, ha dejado de ser el más adecuado para las células y propicia la aparición de desequilibrios que conducen a la enfermedad.

Pero, ¿qué contiene esta agua que no tenga un agua mineral natural?. El Doctor Payá responde que «el plancton vegetal del mar digiere los minerales y los transforma en sales orgánicas que el organismo asimila de forma mucho más eficaz».

Aplicaciones terapéuticas.

Sus indicaciones principales son: la eliminación de toxinas y el refuerzo del sistema inmunitario, el tratamiento de problemas otorrinolaringológicos y del riñón, la recuperación de deportistas, la celulitis, el síndrome premenstrual y la irritación digestiva.

Eficacia demostrada.

El plasma toma el nombre del doctor francés René Quinton, que investigó las cualidades del agua marina a principios del siglo XX. Tras comprobar experimentalmente la similitud entre el mar y el medio interno fisiológico, promovió la creación de dispensarios marinos donde se administraba agua de mar como terapia principal. La cura gozó de gran popularidad y reconocimiento -el plasma estuvo incluido en la Seguridad Social francesa hasta 1979 y se comercializaba como suero fisiológico-, pero fue cayendo en el olvido tras la muerte de Quinton en 1925.

Actualmente en el Estado español se comercializa como producto dietético y se exporta a Europa y Latinoamérica.

Se envasa en ampollas y puede encontrarse en dos presentaciones, una hipertónica y otra isotónica, mezclada con agua mineral natural de baja mineralización para reducir la concentración de sales.

Más información: Asociación René Quinton para el Estudio, la Investigación y el Desarrollo de la Bioterapia Marina.

Actualmente se consigue agua de mar isotónica en spray, en gotas, en cremas para el cuerpo, en cremas dentales: